En las conversaciones mantenidas con proveedores de servicios, asesores y gestores de fondos, están surgiendo una serie de opiniones comunes: muchas family offices ya no se definen únicamente por la preservación del patrimonio. Por el contrario, se están convirtiendo en inversores más activos, adoptando estructuras cada vez más sofisticadas y, en algunos casos, alineándose más estrechamente con las prácticas de inversión institucional.
Aunque estas tendencias son de carácter global, los recientes avances normativos han reforzado la oferta de Malta para las family offices unifamiliares al proporcionar un marco más claro para determinados instrumentos de family offices, entre los que se incluye el Marco de Family Offices Unifamiliares de Malta, junto con las actualizaciones del marco de los Fondos Notificados para Inversores Profesionales y las normas aplicables a los trustees de los trusts familiares.
De la conservación a la participación
El modelo tradicional de la family office como gestora conservadora del capital está evolucionando.
El comportamiento inversor se ha vuelto más reflexivo y sofisticado, y las familias adoptan un enfoque más estratégico a la hora de invertir su capital.
Algunas family offices están mostrando una mayor disposición a asumir riesgos mesurados con el fin de generar valor a largo plazo. En algunos casos, las asignaciones se están ampliando hacia clases de activos alternativos y menos líquidos, al tiempo que se mantiene un enfoque disciplinado en la construcción de la cartera y la gestión de riesgos.
Los análisis del mercado apuntan a una creciente convergencia entre las family offices y el sector de la gestión de activos en general. La demanda de los clientes parece moverse en ambas direcciones: algunos clientes de la gestión de activos están explorando soluciones propias de las family offices, mientras que las propias family offices están adoptando enfoques de inversión cada vez más institucionales. Esta convergencia está redefiniendo la relación entre ambos segmentos y generando un mayor solapamiento en la estrategia y la ejecución de las inversiones.
Estructuras en evolución y opciones jurisdiccionales
A medida que evolucionan las estrategias de inversión, también lo hacen las estructuras de las family offices.
En Malta, en concreto, no existe un modelo único para crear una family office. Las decisiones relativas a la estructuración dependen de los objetivos de la familia, del nivel de complejidad requerido y del equilibrio que se prefiera entre la gestión activa y las estrategias de asignación pasiva. Sin embargo, lo que sí se mantiene constante es el abandono progresivo de las estructuras tradicionales de entidades con fines específicos en favor de modelos más flexibles y escalables.
La jurisdicción sigue desempeñando un papel fundamental en estas decisiones. Se destacó el ejemplo del Reino Unido, donde la ausencia de un marco específico para las family offices puede generar ciertas complejidades estructurales. Al mismo tiempo, las tendencias en materia de migración y movilidad se están convirtiendo en factores cada vez más importantes en la planificación patrimonial. La evolución de las políticas y los debates fiscales en curso están llevando a muchas familias a replantearse dónde deben estructurar y gestionar su patrimonio.
Estas tendencias van más allá de las personas sin domicilio fiscal en el Reino Unido. Los ciudadanos británicos también están explorando jurisdicciones alternativas, ya que la mayor movilidad y los cambios en las consideraciones fiscales están redefiniendo las decisiones en materia de residencia, estructuración patrimonial y gestión de inversiones.
Redefiniendo el concepto de family office
La definición de family office es cada vez más difusa.
El término family office suele referirse a un resultado más que a una entidad jurídica concreta. Muchas familias están adoptando modelos híbridos que combinan múltiples estructuras jurídicas, operativas y de inversión, al tiempo que conservan las características y los objetivos de un family office.
Esta evolución reviste especial importancia en el contexto de la transmisión generacional del patrimonio. Se prevé que, en los próximos años, se produzca una importante transferencia de patrimonio entre generaciones. Muchos empresarios que se retiran de negocios exitosos aún no han establecido las estructuras necesarias para gestionar esa transición de forma eficaz. Al mismo tiempo, es posible que las generaciones más jóvenes no siempre estén preparadas, o dispuestas, a asumir la responsabilidad directa de unos acuerdos patrimoniales cada vez más complejos.
Por lo tanto, las family offices se están imponiendo como una solución práctica. Aportan gobernanza, continuidad y supervisión operativa, lo que ayuda a las familias a gestionar la complejidad sin dejar de mantener unos niveles adecuados de control.
En muchos casos, la empresa familiar sigue siendo el activo principal. Las cuestiones relacionadas con la planificación patrimonial y sucesoria pueden plantear retos importantes si no se abordan de forma proactiva, sobre todo cuando la liquidez es limitada. Por lo tanto, una estructuración eficaz y una planificación a largo plazo siguen siendo fundamentales.
Las expectativas cambiantes de los clientes
Las expectativas de los clientes siguen evolucionando en respuesta tanto a los cambios normativos como a la dinámica cambiante del mercado.
Los profesionales del sector observan un cambio gradual que se aleja de las estructuras extraterritoriales tradicionales y los modelos de banca privada. Una mayor transparencia y una supervisión regulatoria más estricta han llevado a muchos clientes a replantearse cómo se organiza y gestiona su patrimonio.
Parece estar aumentando el interés por las soluciones y estructuras basadas en fondos que respaldan los objetivos de planificación transfronteriza —siempre que se cuente con el asesoramiento fiscal y jurídico adecuado—, junto con una creciente disposición por parte de algunas familias a contratar a gestores de carteras profesionales. Al mismo tiempo, muchas family offices siguen apostando por modelos operativos ágiles, recurriendo a asesores externos especializados en lugar de crear amplios equipos internos.
Es importante destacar que las family offices no se posicionan como competidores directos de las sociedades de capital riesgo. Su tamaño, sus objetivos y sus horizontes de inversión suelen ser diferentes. En cambio, operan como inversores sofisticados que buscan acceder a oportunidades, conocimientos especializados y soluciones de estructuración, y suelen dar especial importancia a la discreción y la flexibilidad.
Consideraciones sobre la liquidez y ajustes en la cartera
El entorno macroeconómico actual está influyendo en las decisiones de asignación de carteras.
Los análisis de mercado indican que algunas family offices están volviendo a dar mayor importancia a la liquidez, la diversificación y la resiliencia de la cartera, incluso mediante instrumentos más líquidos cuando resulte oportuno. Esto parece reflejar las limitaciones experimentadas en algunos segmentos de los mercados de capital riesgo y de crédito privado, así como una reevaluación más amplia de la gestión de la liquidez.
Esto no supone una retirada de los activos alternativos. Más bien, refleja un reajuste de la estrategia de la cartera, en el que las family offices gestionan activamente sus necesidades de liquidez sin dejar de mantener su exposición a oportunidades de inversión a más largo plazo.
Movilidad, gobernanza y estructuración
La movilidad es ahora un factor fundamental a tener en cuenta en las decisiones relativas a la estructuración del patrimonio.
Los participantes del sector destacan la importancia de adaptar las estructuras a los requisitos de gestión, las necesidades de liquidez y los objetivos de gobernanza. Los fundadores suelen desear seguir participando activamente en la toma de decisiones, lo que puede generar complejidad a medida que las estructuras patrimoniales maduran y se amplían. La adopción de modelos basados en fondos podría dar respuesta a algunos de estos retos, aunque con consideraciones normativas adicionales.
Los análisis del sector también señalan el uso cada vez mayor de estructuras de family office integradas y satélite. Estas modalidades permiten a las familias mantener la flexibilidad, sobre todo cuando la movilidad internacional es un factor importante, al tiempo que conservan estructuras patrimoniales relativamente sencillas, como acciones y trusts.
Las dinámicas generacionales siguen influyendo en el diseño de los mecanismos de gobernanza. Los creadores de riqueza de primera generación suelen ejercer un estrecho control sobre las decisiones operativas y de inversión, mientras que las generaciones posteriores suelen asumir un papel más bien supervisor. Esto hace necesario contar con marcos de gobernanza capaces de equilibrar el control familiar con la gestión profesional.
La posición de Malta en un panorama competitivo
Los análisis de mercado también están estudiando el papel que Malta puede desempeñar en este ecosistema en constante evolución.
Hay varios aspectos que pueden respaldar la propuesta de Malta. Esta jurisdicción cuenta con experiencia en el apoyo a estructuras de tipo family office, incluso en los casos en que históricamente no se hayan designado formalmente como tales, y ahora se beneficia de un marco normativo más claramente definido para las family offices unifamiliares a través del Marco de Malta para las Single Family Offices. Esto se suma a las recientes actualizaciones del marco del NPIF y de la normativa aplicable a los trustees de los trusts familiares, que establecen parámetros más claros para los vehículos de family office y los tipos de inversores a los que pueden prestar servicio. Malta ofrece además una amplia gama de soluciones jurídicas y de estructuración, entre las que se incluyen trusts y fundaciones, así como vías de residencia e inmigración que pueden resultar relevantes para familias con movilidad internacional, siempre que se cuente con el asesoramiento profesional adecuado.
Los participantes en el mercado señalan que la fiscalidad no siempre es el factor principal a la hora de elegir una jurisdicción. Cada vez más, algunos clientes parecen dar prioridad a la estabilidad, la transparencia, la previsibilidad y el acceso a servicios profesionales con experiencia. El interés procedente del Reino Unido y de Medio Oriente parece mantenerse fuerte, especialmente en lo que se refiere a las estructuras de multi-family office y al acceso a los mercados europeos.
Desde la perspectiva de los clientes, los análisis de mercado indican que las familias que establecen estructuras en Malta suelen contar ya con un buen nivel de capitalización. La jurisdicción suele ser valorada por su accesibilidad, su capacidad de respuesta y su atención al detalle, incluso por parte de clientes con un patrimonio gestionado más modesto. Su marco regulatorio se considera, en general, pragmático, y las autoridades se muestran dispuestas a colaborar de forma constructiva en cuestiones relacionadas con la estructuración.
Además, existen distintos niveles de reconocimiento internacional en función de las diferentes estructuras. Los vehículos alineados con marcos europeos más amplios, como el NAIF, pueden resultar más familiares para determinados inversores internacionales, mientras que los marcos más recientes, como el NPIF, pueden requerir una explicación adicional en algunos mercados. No obstante, las estructuras del NPIF pueden ofrecer flexibilidad a los inversores elegibles adecuados, al tiempo que operan dentro de un marco notificado sujeto a las normas aplicables y a los requisitos de los proveedores de servicios.
Aunque Malta puede ofrecer una serie de ventajas relevantes para las familias que se desplazan a nivel internacional, la competencia entre jurisdicciones sigue siendo intensa, lo que hace que resulte cada vez más importante seguir prestando atención a la calidad del servicio, la eficiencia normativa y el reconocimiento internacional.
Un futuro más institucional
Los análisis del mercado apuntan a una clara evolución en el panorama de las family offices.
A medida que el patrimonio se vuelve más móvil, los requisitos de gobernanza más complejos y las estrategias de inversión más sofisticadas, las family offices adoptan cada vez más características institucionales, al tiempo que conservan la flexibilidad y la perspectiva a largo plazo que las distinguen de las organizaciones de inversión tradicionales.
La movilidad, la gobernanza, la gestión de la liquidez y la transición generacional se han convertido en aspectos fundamentales para las family offices modernas. Estos factores están determinando no solo el funcionamiento de las family offices, sino también la forma en que interactúan con los proveedores de servicios, los gestores de activos y las jurisdicciones.
En este contexto, Malta pretende posicionarse como una jurisdicción complementaria que ofrece flexibilidad, accesibilidad y soluciones prácticas de estructuración adaptadas a las necesidades de las family offices modernas, que se enfrentan a un panorama global cada vez más complejo.
Para obtener más información sobre el marco regulador de las oficinas familiares unifamiliares (SFO) en Malta, descargue nuestro folleto informativo.