A medida que los marcos de lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo (AML/CFT) siguen evolucionando —entre otras cosas, mediante la elaboración del nuevo paquete legislativo de la UE en materia de AML/CFT y la creación de la Autoridad contra el Blanqueo de Capitales (AMLA)—, se espera que las entidades de servicios financieros demuestren que sus mecanismos de cumplimiento están adecuadamente diseñados, se basan en el riesgo y son eficaces en la práctica.
Esto plantea una cuestión importante en materia de gobernanza: ¿están las empresas evaluando la eficacia de sus marcos de lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, o se limitan principalmente a medir el volumen de las actividades de cumplimiento normativo?
Los indicadores operativos siguen siendo una parte importante de la supervisión en materia de AML/CFT. Algunos ejemplos pueden ser el número de alertas de seguimiento de transacciones revisadas, de expedientes de alta de clientes evaluados, de cuentas suspendidas o restringidas, de informes de actividades sospechosas presentados, de sesiones de formación completadas y de políticas actualizadas. Estos indicadores pueden ayudar a la dirección a comprender la carga de trabajo, la dotación de recursos y el cumplimiento de los procesos.
Sin embargo, por sí solas, es posible que no ofrezcan una visión completa de si los riesgos de delincuencia financiera se están identificando, evaluando, mitigando y notificando de forma adecuada. Un elevado volumen de revisiones de alertas, por ejemplo, no indica necesariamente que los escenarios de seguimiento sigan estando alineados con el perfil de riesgo actual de la empresa o con las tipologías pertinentes. Del mismo modo, las políticas y los procedimientos pueden estar actualizados, pero aún así es necesario someterlos a pruebas para confirmar si se están aplicando de forma coherente en la práctica.
Las preguntas adecuadas que hay que plantearse a la hora de evaluar los controles
La supervisión de la UE en materia de AML/CFT sigue haciendo énfasis en enfoques basados en el riesgo y proporcionados. En el marco de la UE, que se encuentra en fase de desarrollo, se espera que la Ley de Lucha contra el Blanqueo de Capitales (AMLA) contribuya a una mayor convergencia en materia de supervisión, entre otras cosas mediante normas técnicas, directrices, recomendaciones y una supervisión coordinada.
Para las empresas, esto refuerza la importancia de poder demostrar no solo que existen controles, sino que estos se ajustan a su exposición al riesgo y están sujetos a una gobernanza, un seguimiento y una revisión adecuados. Algunas preguntas útiles podrían ser:
¿Está actualizada la evaluación de riesgos de toda la empresa, es lo suficientemente detallada y se tiene en cuenta en la toma de decisiones diaria?
¿Son los controles de debida diligencia con los clientes, de seguimiento continuo y de supervisión de transacciones proporcionales a los riesgos identificados de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo?
¿Proporciona la información de gestión a la alta dirección y a la junta directiva una visión clara de los riesgos significativos, el rendimiento de los controles, las medidas correctoras y los problemas emergentes?
Es probable que un enfoque más eficaz para el cumplimiento de las normas AML/CFT combine la presentación de informes basados en actividades con una evaluación cualitativa e indicadores centrados en los resultados. Esto puede incluir la revisión de la calidad de las alertas, la justificación de las escaladas y los cierres, la puntualidad y la exhaustividad de la notificación de actividades sospechosas, la eficacia de los planes de corrección y el grado en que las lecciones aprendidas se incorporan a las políticas, los procedimientos, la formación y los sistemas. El objetivo no es sustituir los indicadores operativos, sino garantizar que se interpreten en el contexto del perfil de riesgo de la entidad, su entorno de control y sus obligaciones reglamentarias.
A medida que el marco de la UE en materia AML/CFT se va armonizando cada vez más, las empresas tal vez deseen plantearse si sus mecanismos actuales de gobernanza y presentación de informes aportan pruebas suficientes de que se aplica un enfoque basado en el riesgo. Esto puede implicar reevaluar el diseño y el funcionamiento de los controles clave, reforzar la documentación y garantizar que los informes dirigidos a la junta directiva y a la alta dirección respalden una supervisión adecuada. En la práctica, la eficacia de un marco AML/CFT no se demuestra por el número de procesos implantados, sino por si dichos procesos ayudan a la empresa a identificar, gestionar y comunicar los riesgos relevantes de delincuencia financiera de manera oportuna y proporcionada.
Cómo podemos ayudarle
Prestamos apoyo a las entidades de servicios financieros mediante revisiones independientes de sus marcos AML/CFT, teniendo en cuenta las exigencias normativas aplicables, el modelo de negocio de la entidad y su perfil de riesgo específico. Esto puede incluir la revisión de los mecanismos de gobernanza, las evaluaciones de riesgos a nivel de toda la entidad, las políticas y procedimientos, los procesos de debida diligencia de los clientes y de seguimiento continuo, las pruebas de control, la información de gestión y los mecanismos de presentación de informes reglamentarios. Nuestras revisiones tienen por objeto ayudar a las empresas a identificar posibles deficiencias, demostrar un enfoque basado en el riesgo y considerar mejoras prácticas para su marco de cumplimiento en materia de delitos financieros.